Detectar síntomas de rabia en gatos puede hacerse en tres etapas distintas, lo más conveniente es poner atención para que sea en una etapa temprana. Al primer indicio sigue las indicaciones de tu veterinario, llama a servicio de control animal y aísla a tu gatito por seguridad de todos los que les rodean.

 

Síntomas de rabia en gatos, Etapa Prodrómica

  • Tu gato podría presentar síntomas como: babeos en exceso, vómito, más cansancio del habitual, fiebre, ansiedad y dolor. Podría durar entre 2 y 5 días.

Síntomas de rabia en gatos, Etapa Furiosa

  • En esta etapa puede presentar un cambio de comportamiento hacia otros gatos e incluso sus cuidadores. Estadísticamente, el 90% de los gatos presenta un comportamiento violento y frenético.  Podrían llegar a aparecer convulsiones e hipersensibilidad. Le molesta la luz y el sonido, por lo que se esconde en lugares aislados. Se estima que dura entre 2 y 7 días.

Síntomas de rabia en gatos, Etapa Paralítica

  • En esta etapa el gato inicia con espasmos y posteriormente entra en una parálisis progresiva por las patas, sus órganos comienzan a fallar y entra en un coma hasta la agonía debido a una falla orgánica. Podría durar entre 3 y 4 días.  

Síntomas de rabia en gatos

Si observas cualquiera de estos síntomas de rabia en gatos, evita lo siguiente:

  • Exponerte a que un felino te muerda, rasguñe, provoque cualquier herida o tenga contacto su saliva contaminada con las heridas. 
  • Recuerda que el periodo de incubación puede durar de días a meses sin presentar síntomas, mientras que el periodo sintomático dura de tres a cinco días, por lo que al darte cuenta de que tiene rabia probablemente será muy tarde. 
  • Desafortunadamente, la rabia en gatos no tiene cura, no existe un tratamiento para prolongar su vida, por eso resulta importante que la vacunación sea obligatoria porque es la única medida de prevención que se tiene. 

Síntomas de rabia en gatos

¿Cómo se transmite la rabia? 

Como ya lo mencionamos, es mediante heridas expuestas en contacto con un portador. Las primeras células en infectarse son las células musculares al descubierto de la herida. Esto es gracias a que la musculatura tiene muchas fibras nerviosas periféricas (fuera del cerebro y la médula), los virus pueden infectar el sistema nervioso central, la médula y el cerebro desde ahí a través de las vías neurales ascendentes.

La infección se sigue extendiendo a través de las vías neurales descendentes. Así pues, los virus también infectan los ojos y la piel, además de las glándulas salivales. 

¿Cada cuánto hay que vacunarlos?

Un felino debe recibir la primera dosis de esta vacuna en los primeros 3 meses de vida. Además, esta vacuna se debe de aplicar una vez al año como medida preventiva. Si tu gato es adulto y nunca ha sido vacunado de la rabia, se le puede vacunar en cualquier momento y, a partir de esa primera dosis, volver a vacunar una vez al año. 

Síntomas de rabia en gatos

 

 

 

Cómo funciona la vacuna contra la rabia felina

 

Como la mayoría de los inmunizadores, la vacuna contra la rabia en los gatos se ha desarrollado para provocar la producción de células de defensa para combatir el virus que causa la enfermedad. De esta manera, el sistema inmunitario animal será capaz de reconocer inmediatamente al invasor y combatirlo. Su fórmula consiste en pequeñas partículas del virus inactivo, que han sido alteradas para no causar enfermedades activas, pero que aún contiene el antígeno, que permanece intacto para estimular la inmunidad. Una vez que la mascota recibe la primera dosis de la vacuna, su cuerpo comienza la producción de una respuesta inmune contra el virus con la creación de los anticuerpos.

 

Este proceso solo comienza a surtirse en vigor dos semanas después de su aplicación y tiene una eficacia limitada. Por lo tanto, es importante mantener a su gatito en casa hasta que tenga tiempo para que el minino tenga el inmunizador. La tabla de vacunas para gatos debe ser completada  y el tutor debe tener cuidado de no olvidar los refuerzos de la vacuna contra la rabia, ya que estas aseguran que la inmunización continúa funcionando y protegen a los gatos o perros que tienen en casa, y en segundo plano a los humanos a cargo.