Cuando un cachorro llega a nuestra vida nos derretimos de ternura por su tamaño tan pequeño y la forma en que van adaptándose a los espacios diseñados para adultos. Es muy carismático ver a un perrito intentando subir un escalón o a un sofá que pareciera ser inmenso ante sus ojos, y aunque fallar al aprender a adaptarse es muy normal, también hay probabilidades de que se lastime en los intentos. 

Lo mismo ocurre con los perros geriátricos que ya no cuentan con las energías suficientes para moverse, brincar, saltar, correr y llenar de jugueteos un espacio. El paso del tiempo se nota en la fragilidad, la disminución del ritmo y la dificultad que tienen para hacer cosas que solían hacer con tanta ligereza como saltar para bajar o subir de alguna superficie en alto como un sofá, una cama, una jardinera, etc. 

Un perrito geriátrico es más complejo de ayudar que un cachorro; el primero necesita seguirse moviendo para no perder movilidad y en la medida de lo posible que tenga un ritmo adecuado a sus capacidades. Incluso el tamaño puede repercutir para ayudar a moverlo, es por eso que proporcionarle accesorios o mobiliario que le faciliten su rutina normal es mucho mejor que hacer el trabajo por ellos. 

Las escaleras para perros son esta herramienta que ayudará a tu perrito toda la vida, desde cachorro hasta el momento de su vejez. Lo único que debes hacer es pegarla a las superficies a las que quiera subir o bajar para disminuir la probabilidad de que se lesione, y claro considerar el tamaño y material de la escalera que con ayuda de tu veterinario de confianza podrás elegir de acuerdo a las necesidades de la raza o talla del perro.

 

Escaleras para perros

Pros y contras de las escaleras para perros 

  • Brindan seguridad para el perro: las escaleras permiten que suban y bajen de sofás, camas o superficies altas sin tanto riesgo y reduce la frecuencia de saltos bruscos. 
  • Previenen lesiones: los saltos bruscos y caídas constantes pueden dañar los huesos de los perritos a largo o mediano plazo, especialmente si son perritos geriátricos, que es cuando más se necesita brindarles atención.
  • Reducen el estrés: gracias a que facilita el acceso a ciertas superficies elevadas, los perritos no tienen por qué depender de sus tutores para subir o bajar de ellas y su nivel de ansiedad es mucho menor. 
  • Protegen los muebles: este va de la mano con el punto anterior, ya que el estrés y la ansiedad por acceder o alcanzar algo provoca que comiencen a desesperarse, ladrar, morder y arañar muebles. Un acceso facilitado reducirá una jubilación temprana de tus muebles. 
  • Brindan independencia: los perros podrán sentirse libres de subir y bajar por sí mismos, lo que los vuelve autónomos y con una movilidad mayor. 


De acuerdo con datos de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias (Favet) de la Universidad de Chile, hoy en día las mascotas viven más tiempo. En la década del noventa los perros vivían en promedio 10 años, hoy viven entre 14 y 15 años, por lo que los perros tendrán una larga vida con nosotros y tenemos que procurarlos.


Ya sea para cachorros o perritos geriátricos, es recomendable considerar la posibilidad de tener escaleras para ellos en casa porque les ayudará a estar más cómodos, a confiar en que estarán seguros y con menos riesgos que solemos pasar desapercibidos y a no realizar tantos esfuerzos innecesarios o que ciertas razas simplemente no pueden permitirse tanta actividad por muy simple que se vea.