Aunque la tierra, el jardín y la hojarasca sean una buena opción de arenero para tu gato, no siempre es la mejor idea si aún no manejan el arte de tapar sus heces o en su caso, ni siquiera tienen un área verde natural que puedan usar. En todo caso tienes que elegir un arenero y debes estar informado para saber cuál es el adecuado. ¡Hoy te enseñamos cuántos tipos de areneros existen!

Tipos de areneros para los gatos

  • Charola básica sanitaria: es la opción más económica y fácil de encontrar en el mercado. Este arenero no necesita ser específico para gatos, solo necesitas una bandeja de buen tamaño para que tu gato quepa en él y tenga espacio extra para moverse dentro sin pisar sus heces y poder taparlas. También considera la profundidad de la charola según el tamaño de tu felino; si es bebé conviene una que no tenga tanta profundidad para que logre acceder a él, en cambio, si es adulto o joven no hay problema por ello.
  • Arenero con rejilla de recolección: es una de las opciones de limpieza rápida, este modelo tiene dos o más piezas montables, pero la principal es una rejilla de recolección que queda un poco sumergida o cubierta por una buena cantidad de arena; las heces o bolas de arena aglomerante de pipí quedan atoradas en esa rejilla y cuando esta se retira capta toda la suciedad para una sola recolección y en el fondo la arena limpia.
  • Arenero cerrado: para darle privacidad a tu felino es la opción ideal, además los olores quedan un poco más contenidos para que el ambiente no huela a heces de gato. Este modelo es como una especie de transportadora con una puerta de fácil entrada y salida, lo que repercute en que sea más difícil que la arena se salga a la hora de que los gatos la manipulan para tapar sus heces. Hay algunos modelos que además de ser areneros parecen muebles y pasan desapercibidos en un 100%.
  • Arenero autolimpiable: si no tienes mucho tiempo o simplemente no te encanta la tarea de limpiar el arenero de los gatos, estos areneros son para ti porque hacen el trabajo por ti. De este tipo de areneros autolimpiables hay abiertos, cerrados, con puerta, sin puerta, mediante una palanca (similar al baño humano), de forma automática y eléctricos.  

Tipos de areneros para gatos

¿Para qué necesitan un arenero los gatos?

Aun domesticados, los gatos tienen algunos comportamientos puramente basados en los instintos de sobrevivencia heredados de la vida salvaje. Por eso, a la hora de hacer sus necesidades, los gatos esconden las heces: si estuvieran en la naturaleza, serviría como protección de los predadores y también ayudaría a no espantar a las presas, que huirían al percibir la presencia de un gato en la región. Además, los felinos son superhigiénicos y organizados. Por eso, saber qué comprar antes de adoptar a un gato incluye una caja de arena. Al fin de cuentas, tener un lugar específico para las heces es necesario en el mantenimiento de la rutina ideal para cada uno, incluso si tu mascota ya está acostumbrada a ser un gato de casa o indoor.


¿Cada cuánto hay que cambiarle la arena a los gatos?

Como seguro ya te imaginas, esto depende de varios factores como: el tamaño del arenero, tamaño del gato, si el arenero es usado por más de un felino y por supuesto de la calidad de la arena. En el mercado encontramos arenas aglomerantes, no aglomerantes, ecológicas, de perlas y absorbentes, la que tú elijas depende de tu presupuesto y las necesidades del gato, y aunque también influye un poco en la periodicidad en que debe ser cambiada, estaremos compartiendo las pautas generales que debes seguir.


Las deposiciones deben limpiarse diario, tanto heces como orina, y la arena que se retire debe reponerse con arena limpia. Debes de considerar que según el tipo de arena que utilices es la cantidad que podría ensuciarse en cada deposición. Ahora bien, para el remplazo completo del arenero, como regla general se recomienda cambiar la arena:

  1. Dos veces por semana para la arena no aglomerante
  2. Cada cuatro semanas (aproximadamente una vez por mes) para la arena aglomerante.


Como recomendación final, te sugerimos cambiar la arena al menos una vez a la semana, dependiendo si desprende olores desagradables o notas que ya no está cumpliendo con su función de absorber o aglomerar las deposiciones de los gatos. Y recuerda que con cada reemplazo de arena debes lavar el arenero con agua tibia y jabón. ¡No hay nada como hacer tus necesidades en un espacio limpio!