Cuando un perro ve que te encuentras de regreso en casa suceden dos cosas; si eres su tutor directo se pone a saltar, correr de un lado a otro, corre en círculos, gimotea, babea y llora; pero si no eres su tutor directo saltará, pero con menor felicidad por decirlo así, porque  seamos sinceros, los perros se emocionan con casi cualquier persona y lo hacen notar para poder recibir atención.

Los perros deciden comenzar a saltar sobre ti o simplemente brincotear en el suelo porque quieren recibir atención, están emocionados o porque simplemente no saben qué hacer cuando ven a una persona. Una gran razón para que un perro salte para saludarte es su emoción.

Orígenes de este comportamiento saltarín


A los perros, cuando son cachorros, se les enseña (de forma instintiva y de comportamiento) a lamer la cara de su mamá para llamar su atención, decir hola y también que les den comida. Este comportamiento lo repiten a lo largo de toda su vida y durante años de evolución, actualmente los perros te perciben como parte de su manada y quiere saludarte lamiendo tu cara cuando llegas a casa. La forma en la que ven posible lamer tu rostro es brincando para alcanzarlo; si no salta no puede alcanzarte.

Esta conducta de saltar es parte del vínculo que ha establecido contigo y es la forma en la que quiere saludarte. Al saludarte, lamerte y olerte la cara podrá averiguar un poco con quiénes has estado, los olores de comida que se quedaron impregnados en ti, tal vez si pasaste por calles con olores particulares y todo lo que puedan descifrar con ese simple saludo.

¿Será que los perros tienen tanta energía y buen olfato como para descifrar todo eso por un simple olfateo? También existe la idea originada por educadores y especialistas del mundo animal que los perros saltan sobre sus tutores cuando llegan como un simple reflejo, quizá herencia de la explicación anterior, lo que no sonaría descabellado.

 

¿Cómo calmar a tu perro cuando está saltando porque llegas a casa?

Cuando llegues a casa, salúdalo de forma tranquila, casi que pase desapercibido.

Si tu perro comienza a saltar encima de ti, ignóralos, da la vuelta y sal por donde entraste.

Entra de nuevo y si vuelve a brincar vuelve a salir hasta que lo notes mucho más calmado y solo así dale tu atención.

Si salta sobre ti cuando estás sentado, levántate, aléjate un poco de él sin ser grosero.

¿Por qué no es bueno que los perros brinquen sobre las personas?

Sabemos que este es uno de los comportamientos lindos que encantan a las personas y de las señales que nosotros desciframos para saber que la comunicación está abierta con ellos, y aunque a veces es imposible no alentar el comportamiento, conforme van creciendo puede volverse un problema por cuestión de la talla, peso, lo largo de las garritas e incluso a las personas con fragilidad como adultos mayores o niños pueden tirarlos y provocar golpes graves.

Otro truco bastante efectivo para enseñarle a los perros que no debe de brincar sobre ti cuando llegas a casa (ni sobre las visitas) es encontrar una forma para que al abrir la puerta pueda caer la recompensa elegida para que caiga; puede ser una galleta, un snack de piel seca, trozos de verdura, croquetas o lo que disfrute de comer tu perro. Una vez que la recompensa caiga, el perro concentrará toda su atención en buscarlo para comérselo y funcionará como una buena distracción.

Si quieres limitar la cantidad de premios comestibles que proporcionas, puedes dejar una canasta con juguetes y cuando entres tú o las visitas aventar una pelota o peluche para que se distraiga con eso.  

Hazle entender a tu perro que para captar tu atención no es necesario que brinque sobre ti, te arañe o te aviente con toda la fuerza que tiene; dale la espalda y cuando escuches que las cuatro patitas están en el suelo, vuelve a voltearte para darle la atención que desea. Es la forma más gentil que puedes emplear para evitar que repita estos comportamientos.

Finalmente, debes de recordar que todos en casa (si hay muchos integrantes que convivan con el perruno) deberán repetir este comportamiento para que él logre relacionarlo más rápido y sin confusiones. Recuerda que necesitas ser consistente en el entrenamiento.