Desde este 1 de abril  del año en curso es obligatorio registrar a las mascotas de la Ciudad de México en el Registro Único de Animales de Compañía gracias a que entró en vigor una nueva ley diseñada para ofrecer un marco legal para la protección animal. En pocas palabras, el RUAC es similar a la Clave Única de Registro de Población (CURP) de los tutores, pero este nuevo registro por y para mascotas les garantiza beneficios y el reconocimiento que se merecen.

La Ley que garantiza dignidad y protección animal

La Ley de Protección y Bienestar de los Animales subraya que, a partir del 1 de abril de 2024, es obligatorio que los tutores de mascotas de la CDMX realicen el registro obligatorio de sus animales de compañía en el Registro Único de Animales de Compañía (RUAC).

Desde el pasado 2021 el Gobierno de la Ciudad de México lanzó a la población tutora el sitio en línea del Registro Único De Animales De Compañía, mejor conocido como el RUAC que equivale a nuestra CURP. Aquí en Patas en Casa te contamos por qué es importante que tu perro o gato tenga habilitado su RUAC y los beneficios que este mismo podría ofrecer.

La propuesta de ley surgió a raíz del caso de Adriana Mondragón, quien denunció negligencias y anomalías en el cuidado de su perro "Maple" en el campamento "You Can Dog Training", lo que resultó en la muerte del perro.

¿Qué es el RUAC?

El Registro Único de Animales de Compañía (RUAC) es un registro completamente gratuito que se hace en diferentes modalidades según la determinación establecida en el Reglamento de la Ciudad de México (CDMX). Este registro es posterior a la adquisición o adopción de un animal de compañía; una de las opciones es realizar el registro durante las campañas masivas en materia de vacunación, antirrábicas, sanitarias para el control y erradicación de enfermedades zoonóticas, las campañas de desparasitación y de esterilización que lleven a cabo las autoridades de la Ciudad de México o en el sitio en línea del RUAC.


En este registro se considerarán los datos de identificación de las personas físicas o morales que posean o estén a cargo de la tutoría de uno o varios animales de compañía. Este registro se ayudará de cualquier instancia del Gobierno de la Ciudad de México que maneje datos de animales de compañía. Lo anterior también significa que se podrán aplicar las legislaciones en materia de protección de datos personales.

El Registro Único de Animales de Compañía (RUAC) es obligatorio

¿De cuánto va la multa si no registras a tu perro o gato?

Según el artículo 66 de la Ley de Protección y Bienestar de los Animales en CDMX, aquellos tutores que no realicen el registro de su animales de compañía se enfrentarán a sanciones económicas que van desde los  2,279.97 hasta los 3,365.67 pesos mexicanos -según el valor actual de la Unidad de Medida y Actualización (UMA)- , además de la posibilidad de estar de 24 a 36 horas en arresto. El propósito de este registro es erradicar el maltrato animal y garantizar el bienestar de las mascotas en la capital mexicana.


¿Cómo es el proceso de registro?

1. Registro en la plataforma: la plataforma proporcionada por el Gobierno de la Ciudad de México capturará todos los datos del tutor o tutora como teléfono de contacto, dirección, nombre completo y datos específicos de la mascota.

2. Se crea la clave RUAC: el sistema te ayudará a generar una clave única para cada animal de compañía.

3. Consulta y edita: en este paso podrás actualizar los datos de contacto como el cambio de domicilio, la llegada de otro animal de compañía o el deceso de uno.


Después de registrar a tu mascota, es importante que cuente con un collar o pechera distintiva que contenga una placa de identificación con el nombre del animal, la clave del RUAC y los datos de contacto del tutor responsable.

De acuerdo con el gobierno de la Ciudad de México, el RUAC para mascotas ayudará a que los perros y gatos tengan acceso a las campañas de vacunación, desparasitación, esterilización y protección del Gobierno de la Ciudad de México. Además, registrar a los dueños legales ayudará a identificar y actuar con mayor facilidad en caso de maltrato o crueldad animal.