La leche para gatitos es vital para su crecimiento, su buen desarrollo y que en el futuro su salud sea la más sólida posible. Bien dicen que nada mejor que la leche materna (para cualquier especie). Sin embargo, no hay que satanizar el uso de la fórmula láctea para gatos, ambas pueden ofrecer grandes beneficios, pero ¿cuál es mejor, la leche materna o la fórmula láctea? Aquí en Patas en Casa te vamos a explicar los de cada opción.

Usualmente, los tutores primerizos de los gatos tienen la creencia de que a estos les gusta la leche y sobre todo si es tibia, ¡qué gran mentira!, porque realmente esto solo aplica para gatitos que son bebés y con sus respectivas excepciones. ¿Por qué?, lo anterior se debe a que el consumo de leche que no sea de su propia madre podría provocarles alergia, desarrollar intolerancia a la lactosa o malestares intestinales; prácticamente los felinos son intolerantes a la lactosa.


¿Cuándo sí o cuándo no se debe dar leche o fórmula?

Desde que nacen, la única alimentación que deben de tener los gatitos es la leche de su madre hasta las 4 a 8 semanas. Usualmente, las madres los destetan a las cuatro semanas de vida, después del destete es muy frecuente que los gatos pierdan la capacidad de digerir el azúcar que se encuentra en la leche porque los alimentos sólidos toman su lugar y ya no la necesitan. De acuerdo con Jan Dempsey, Nutricionista Principal de Purina®, algunos gatos pueden digerir el azúcar de la leche incluso en la edad adulta.


Los gatitos tienen una enzima en sus estómagos que les permite descomponer la lactosa de la leche materna, pero los gatos adultos no tienen esta enzima y pierden la capacidad de digerir los azúcares de la leche. Por lo tanto, la lactosa en la leche puede causar un malestar estomacal cuando comienza a fermentar en el sistema de los gatos.

La leche materna de los gatos es sumamente vital porque la primera leche que produce una madre se llama calostro. Esto es alto en anticuerpos y ayuda a transmitir algo de inmunidad a sus gatitos.


Las leches para gatitos que puedes darles son las siguientes:

  1. Leche materna de sus madres.
  2. Fórmula recomendada por su veterinario.
  3. Leche para gatos casera, indicada solo por el veterinario.

Estas son las leches para gatitos que definitivamente no debes darles; leche de vaca, porque no proporcionará todos los nutrientes necesarios y las leches de soya, de almendras o de cualquier otra fuente vegetal porque tampoco cumple con los nutrientes necesarios. Algunas circunstancias de la vida demandan que tengamos que ofrecerle leche a los gatitos, pero por obvias razones no puede ser leche de vaca por las alergias que puede desarrollar. Consulta con tu veterinario de cabecera el tipo de fórmula que puedes proporcionarle al gato.

Ahora sí, la fórmula no deberá ser satanizada, estos sustitutos están específicamente elaborados para proporcionar la mayoría de los nutrientes que la leche materna les ofrece. No hay nada de malo en valerse de alternativas como esta, sin embargo, la mayoría de los veterinarios no recomiendan que los tutores preparen una fórmula casera; la fórmula de los gatos deberá contener carbohidratos, proteínas, vitaminas, minerales y grasas en cantidades adecuadas según su etapa. Una fórmula casera puede no ofrecer todo lo necesario.


Consideraciones antes de comprar fórmula para los gatos

  • Elige si quieres una fórmula en polvo o líquida, ambos tendrán que ser calentados antes de servir y bien mezclados.
  • La fórmula en polvo puede durar almacenada durante tres meses y en congelación hasta 6 meses, mientras que la fórmula líquida tiene una vida útil de 14 días.
  • Recuerda tener mamila para cachorros a la mano, si no se puede puedes usar una jeringa pequeña.

Ten en cuenta que después de cada alimentación con la leche para gatitos bebés, debes estimular su zona ano-genital para ayudarlo a defecar. Para ello, frota un algodón humedecido con agua tibia en el abdomen en dirección contra las manecillas del reloj y posteriormente en la zona del ano. De no hacerlo, el gatito podría enfermar e incluso morir.


Recuerda que lo publicado en Patas en Casa no reemplaza la opinión de un profesional de la salud animal. Antes de incluir o excluir cualquier alimento de tu dieta, acude a un especialista certificado para obtener una recomendación que se adapte a las necesidades específicas de tu perrito o gatito.