A veces cuando inicia la mañana mis gatitos le ganan al despertador -porque pareciera que ellos ya traen uno incluido- e inician mi día con una balada de maullidos (que ya sé interpretar) para decirme que quieren de desayunar justo en ese instante. Más tardo en servirles a todos en sus platos y darme la vuelta que ellos en mordisquear un poco de croquetas y volver a un maullido pesaroso indicando que quieren que les sirvas más comida como si estuvieran muriendo de hambre, y la sorpresa es que el plato aún tiene suficiente comida. ¿Por qué hacen eso?

Como tutor de mininos segurísimo te identificaste, es un idilio de todos los días en la hora del desayuno, comida y cena. La pregunta obvia es, ¿por qué los gatos no comen si no ven su plato completamente rebosante de comida?, ¿por qué no comen si lo ven medio lleno? Aquí en Patas en Casa te decimos el motivo.


¿Plato medio lleno o medio vacío?

Resulta que si el plato aún tiene comida, pero no se ve casi al borde de derramarse, para los mininos es igual que si estuviera vacío y quieren que les llenes de nuevo el plato. Para los gatos no hay más; no ven el plato medio lleno, ellos lo ven más que medio vacío, es más, casi que la comida ha desaparecido de la faz de la tierra. ¡Es muy curioso y divertido!

La razón de los maullidos depende de mucho de cómo esté habituado a sus horarios de comida o si tiene alimentación a libre demanda; es decir, solo le das comida dos o tres veces al día en horarios y porciones muy específicas o llenas el plato hasta derramarse la comida y lo dejas ahí para que coma cuando tenga hambre.

Los gatos no comen si no ven el plato lleno porque les da ansiedad

Si tu gato no tiene una rutina de alimentación con aunque sea algo de estructura, el minino se puede malacostumbrar a ver el plato lleno, y cuando parece que se acabará la comida se pone ansioso o se estresa y desea más; lo que conlleva a los maullidos quejumbrosos.


No hay una versión mejor o peor de lo que debe hacerse, solo recuerda que dejar la comida a la intemperie puede ser que influya en el exceso de peso del minino o que sea un ambiente perfecto para microorganismos que realmente no desees que estén cerca de tu gato. Incluso puede atraer a varios tipos de insectos.

Algunos de los motivos por los cuales, los tutores suelen recoger los platos de los mininos es porque su veterinario realizó modificaciones de horarios, cantidades y tipo de alimentación del gato; porque hay otro peludo en casa como un perro u otro animal y no pueden compartir comida; porque al gato solo le gusta la comida fresca, y todas las razones son válidas.

Motivos externos del porqué no come de su plato si no está lleno

Anteriormente en Patas en Casa te contamos de la importancia de los bigotes de los mininos, que son más que solo bigotes; se llaman vibrisas y son prácticamente terminales nerviosas que los ayudan a percibir el mundo mediante todos los estímulos que captan. Son extremadamente sensibles y por ello es importantísimo no cortarlas, tocarlas y casi que ni rozarlas.

Los bigotes de los felinos son como una extensión de sus extremidades y son hipersensibles, cualquier cosa que roce con ellos es bastante incómodo. Ahora bien, el plato al estar rebosante de comida le ofrece un fácil acceso a ella, no tiene que maniobrar demasiado para atraparla entre los dientes, sin embargo, al ir comiendo suele hacer un hueco y se vuelve más difícil acceder al resto de las croquetas porque chocan con sus vibrisas, los lastiman y los incomodan muchísimo.

No solo los bigotes del hocico chocan con el plato, los de las cejas y los más cercanos a las mejillas también lo hacen, por lo que se desorientan bastante y te lo están comunicando. Esta es la otra posibilidad de que necesite otro plato mucho más cómodo para comer. Si notas que aun con una rutina estructurada y un cambio de platos, no deja de maullar, es mejor que acudas con un veterinario.