Si eres un tutor primerizo de gatos y no sabes a partir de qué edad se puede bañar a un gato o cada cuánto se hace, estás en el lugar indicado. Es bien sabido que bañar a un gato debería considerarse como un deporte extremo debido a que requiere conocimientos, dedicación, habilidades y mucha práctica para obtener buenos resultados y que nadie salga herido. Eso sí, la recompensa de tener a un felino limpio es equivalente al esfuerzo que invertimos en cada baño para gatos. 


Esta es la edad correcta para bañar a un gato por primera vez

No existe una fórmula general para saber con exactitud el día del calendario indicado para hacerlo, sobre todo porque en muchas ocasiones no estamos presentes desde el día número uno de su vida. Sin embargo, una vez que sepas la aproximación de su edad (con ayuda de un veterinario), puedes considerar bañarlo si así lo indica su veterinario de cabecera a partir de los 2 o tres meses de edad. 

Recuerda bañar a tu gato solo cuando sea completamente necesario; la frecuencia de baño cambia en función de la raza, si es de pelaje largo o corto, de la temperatura ambiente y del estilo de vida del felino.  Acá te van 9 consejos para aprender a hacerlo.

Bañar a tu gato con más frecuencia de la que deberías puede provocarle problemas tópicos.

¿Cuándo no se puede bañar a un gato?


Esta tal vez sea la cuestión más primordial de identificar; te puede ahorrar unos cuantos arañazos. 

  • Si tu gato no ha sido acostumbrado al agua desde pequeño o tiene fobia al agua.
  • Si bañar a tu gato le genera tanto estrés al animal que puede resultar traumático.
  • Si tu gato tiene una enfermedad delicada.
  • Si tu gato tiene tratamientos tópicos que requieran permanencia. 

No se recomienda que bañes a tu gato de forma frecuente si no lo necesita, esto podría provocar un daño en los aceites esenciales que posee su piel de forma natural y acabar provocando un problema dérmico. Lo más adecuado es que comiences a acostumbrar a tu gato a los baños en su etapa de socialización. 

Esta etapa va desde las dos a las ocho semanas de vida, pero consúltalo con tu veterinario para no interferir con su plan de desparasitación. En este periodo es más fácil habituar a tu felino a la manipulación y el contacto de todo su cuerpo en distintas situaciones que podrían resultar estresantes para un gato adulto. 

 

 

Bañar a tu gato con más frecuencia de la que deberías puede provocarle problemas tópicos.