Descifrar cuando nuestros perritos o gatitos están enfermos puede ser de las cosas más complejas de ser un tutor, y es que, ¿cómo saberlo si ellos no pueden decírnoslo con palabras o de una forma explícita? Pues realmente necesitas ser muy observador con los hábitos de tu mejor amigo y su comportamiento. Sin embargo, hay una enfermedad que podría ser un poco silenciosa y difícil de detectar, pero igual de mortal que en los humanos: hablamos de la diabetes.

Estadísticamente, uno de cada 500 gatos y perros desarrollan diabetes en su vida. Esta es una enfermedad crónica, es caracterizada por la incapacidad del cuerpo para producir o emplear la insulina —una hormona encargada de regular el azúcar de la sangre—, sin embargo, el pronóstico es bueno si se detecta y trata de forma temprana. 

La diabetes en gatos y perros no es una enfermedad dolorosa y no tiene manifestaciones físicas evidentes, aunque siempre existen signos de alerta a los que los tutores debemos de estar atentos. El médico veterinario zootecnista Patricio Moreno explica alguno de los síntomas para detectar la diabetes de forma temprana: 

“Los síntomas clásicos son poliuria (micciones numerosas tanto en frecuencia como en cantidad), polidipsia (consumo excesivo de agua) y polifagia (aumento exagerado del apetito y de la ingesta de alimento) con pérdida de peso; otros síntomas menos comunes son las cataratas (en los perros) y debilidad en los miembros posteriores (en gatos)”. 


Patricio Moreno, integrante de la Unidad de Animales de Compañía en Merck Sharp & Dohme (MSD) en Chile, afirma que para confirmar la presencia de diabetes se necesitará tomar una muestra de sangre para determinar la concentración de glucosa en la sangre del animal, y una vez de tener el diagnóstico confirmado deberá de seguirse el tratamiento indicado por el veterinario. 

Los tratamientos serán completamente indicados según las condiciones del perro o del gato y el estado general de su sistema. 

En general, algunos tratamientos para la diabetes contemplarán los siguientes elementos: 

  • Insulinoterapia: inyecciones regulares de insulina para el control de la diabetes felina y canina.
  • Alimentación balanceada y adecuada.
  • Actividad física regular.
  • En hembras se recomienda la esterilización.


En Chile existe una sola insulina de uso veterinario en el país por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) llamada Canninsulin que es apta para perros y gatos diabéticos, lo que facilitará el tratamiento de la diabetes mellitus. Adicionalmente, la tecnología se ha colocado como una herramienta primordial para darle seguimiento a la diabetes mellitus de perros y gatos con aplicaciones móviles como Pet Diabetes Tracker que se encuentra disponible en iOS y Android; la ventaja de esta aplicación es que tanto dueños como médicos veterinarios pueden estar atentos al control y seguimiento de la enfermedad.