Cuidar a un gato mayor puede ser todo un desafío para muchos dueños. Sin embargo, estas mascotas necesitan atención y cuidados especiales que, aunque pueden parecer complicados, no son imposibles de llevar a cabo y cada vez se hacen más fácil con el tiempo, así que prepárate porque si tienes un gato joven, esto es lo que les deparará en unos años, o si tu gato ya es un gatito geriátrico, esta es la guía de cuidados indicada.

Cuidar a un gato geriátrico no solo se trata de cambiarle la dieta por una más adecuada a los nutrientes que necesita -y porque probablemente tengas un minino chimuelo- sino que también debes programar consultar regulares con su veterinario de cabecera.

7 cuidados básicos para los gatos geriátricos


Cuando los gatos entran a la tercera edad necesitan de cuidados especiales; se vuelven más frágiles, menos activos y por eso debemos ofrecerles los cuidados y estímulos correctos. Los más principales son:

  1.   Deberás darle comida y ración específica para la raza y edad de tu minino
  2.  Agenda consultas veterinarias mínimo cada 6 meses
  3.  Ofrece un enriquecimiento ambiental adecuado, nada extremo para su edad.
  4.  Contempla ofrecerle una cama cómoda, no muy alta pero tampoco pegada al suelo.
  5.  Acicalamiento frecuente del pelaje, sobre todo para detectar llagas o enfermedades cutáneas.
  6.  Sus snacks ya no serán crujientes y secos, procura que sean purés o comidas húmedas.
  7.  Necesitan de muchos cariños, comprensión y amor.

 

Señales de que tu gato ya es un gato geriátrico

  • Tiene un pelaje más frágil
  • Sus articulaciones son menos flexibles
  • Pérdida de la audición progresiva
  • Pelaje blanco con indicios de canas
  • Los dientes se tornan amarillos y frágiles
  • El sonido del olfato y del gusto no son tan finos como en su juventud
  • Usualmente, estará más somnoliento de lo normal (considerando de que los gatos duermen la mayor parte del día)
  • Tu minino es menos interactivo
  • Orina en lugares fuera del arenero o ya no llega a hacerlo ahí
  • Maullido excesivo
  • Pérdida del apetito
  • Se da sus baños con mucho menos frecuencia

 

Alimentación e hidratación para gatos viejos

La alimentación de un gato geriátrico debe ser suave y adaptada a su edad. Necesitan alimentos ricos en proteínas fácilmente digeribles para mantener su masa corporal, que tiende a perderse con facilidad en esta etapa de la vida. También es importante que la comida tenga un alto contenido de fibra y bajo en calorías. Además, se debe prestar atención a la textura del alimento, ya que los dientes de los gatos mayores se vuelven más frágiles con la edad.

Además de la comida, los gatos mayores pueden disfrutar de sobres, purés y bocadillos suaves, que también ayudan en su hidratación y previenen problemas de salud comunes en esta etapa, como los relacionados con los riñones y el tracto urinario. En algunos casos, puede ser necesario suplementar su dieta con vitaminas específicas para gatos ancianos, siempre bajo la supervisión de un veterinario.


Actividad y estímulos físicos

Los estímulos físicos y mentales son igualmente importantes en la rutina de un gato mayor. Aunque puedan ser menos activos, aún necesitan juegos y actividades que los mantengan estimulados tanto física como mentalmente. Elementos como túneles para gatos, torres para rascar y juguetes interactivos pueden ser beneficiosos.


Limpieza e higiene

La higiene y el bienestar también son fundamentales en la atención de los gatos mayores. Además de mantener limpia su caja de arena, es importante cepillar regularmente su pelaje, cuidar de su higiene dental y estar atento a cualquier cambio en su salud. Las visitas al veterinario deben ser más frecuentes en esta etapa de la vida del gato, con consultas al menos cada seis meses, y seguir al pie de la letra las recomendaciones profesionales sobre vacunas y desparasitación.

No olvides que los gatitos son solo eso, gatitos viejitos cumpliendo su ciclo de vida, por lo que podrán presentarse accidentes como que se haga pipí en tu cama, en la sala e incluso algunos mininos pierden la capacidad de controlar dónde defecar, pero considera que mientras le proporciones los cuidados adecuados, la vida de tu minino será mucho más cómoda. Eso sí, te aconsejamos que tengas a la mano varios pañales reutilizables para mininos y unos cuandos desechables cerca de tu cama por si duerme contigo.