Cuando no somos tutores de perritos y encontramos un poco de orina en la llanta de nuestro auto, suele ser bastante molesto porque pasa una y otra y otra vez. No importa si le echamos agua y jabón, nunca deja de aparecer un poco de pipí de perro en la llanta. Entonces, ¿qué puedo agregar a las llantas de mi auto para que los perros no las orinen? No te preocupes porque aquí en Patas en Casa te vamos a contar las dos mejores opciones que nosotros encontramos.

¿Por qué los perros orinan en la llanta de tu auto?


En resumen, los perros orinan en los neumáticos porque es una manera de comunicarse con otros perros y dejar un registro de su visita a las calles del vecindario. Usualmente, orinan las llantas de un auto por tres principales razones: a los perros les gusta marcar su territorio, si un perro ha hecho pipí, es seguro que otro también dejará su pipí ahí para marcar territorio; los perros prefieren orinar en objetos verticales, como postes y llantas, ya que esto les permite dejar su huella a la altura de la nariz; el caucho es un material que absorbe olores, mucho más que el metal de un coche o el hormigón de la calle, es por eso que prefieren las llantas sobre el pasto o los tapetes entrenadores.


Repelente casero para evitar que los perros se orinen en las llantas

Los perros suelen repeler ciertos olores desagradables, directamente los ahuyentará de las llantas de tu auto, solo necesitas encontrar los olores adecuados y que tampoco le hagan daño a su salud.

Para el repelente casero necesitas:

  1. 300 a 350 ml de agua
  2. 1 taza de jugo de limón con clavos de olor (los olores cítricos no son agradables para el olfato de los perros, convirtiéndose en un repelente natural)
  3. 100 ml de alcohol 96°

Mezcla estos ingredientes y colócalos en un atomizador para rociar las llantas de tu coche o cualquier otra superficie donde no desees que tu perro orine. Este remedio es popular por su fácil acceso y por no contener ingredientes tóxicos para los perros, pero si lo tuyo no son los remedios caseros puedes intentar con repelentes veterinarios que también puedes acceder a ellos en tiendas de mascotas.


¿Cómo funciona un repelente enzimático?

 La fórmula a base de bacterias produce enzimas al entrar en contacto con los desechos de origen biológicos para atacar la orina y refresca con un suave aroma. Bueno, ¿qué son las enzimas?, son las encargadas de descomponer eficazmente los residuos orgánicos sin necesidad de usar lejía o amoniaco, evitando daños en las superficies o tejidos. Cuando descompone el residuo orgánico de orina (ahí van incluidos los olores de la orina de los perros), no habrá necesidad de que otro perro vuelva a marcar la llanta porque no habrá residuo orgánico que sustituir.

Tipos de limpiadores enzimáticos


La proteasa y la amilasa son los principales ingredientes enzimáticos en la mayoría de los productos para eliminar olores y manchas provocadas por las mascotas. Las enzimas proteasas trabajan para descomponer los líos basados en proteínas, mientras que las enzimas amilasas disuelven los carbohidratos como el azúcar y el almidón de las sustancias que se quieren limpiar.

Al seleccionar un limpiador de enzimas para la orina de perro, procura uno que contenga las enzimas proteasa y amilasa.

¿Cómo usar un limpiador enzimático de orina para perro?

Al utilizar un limpiador enzimático para eliminar los olores o manchas de las mascotas de las textiles o superficies, es primordial seguir al pie de la letra las instrucciones de la etiqueta del producto. En general, las recomendaciones básicas para los limpiadores enzimáticos son las siguientes:

  • Deberás darle un tratamiento adecuado cualquier área afectada con una pequeña cantidad de agua tibia antes de aplicar el limpiador enzimático.
  • Rocía la solución directamente sobre la superficie o mancha que está tratando.
  • Retira un poco del exceso de humedad con un trapo limpio o una toalla de papel. Deja secar al aire durante la noche antes de retirar completamente cualquier residuo.

Finalmente, hay que decir que las enzimas hacen un buen trabajo, pero no son mágicas; la clave está en ser paciente porque los limpiadores con enzimas necesitan tiempo para hacer efecto. Además, siempre puede haber accidentes.