El perro tibetano es aquel en el que se piensa cuando imagina un perro de talla pequeña, peludo, juguetón y carismático. El nombre propio de su raza es Ihasa apso, sin embargo, pocas son las personas que lo reconocen bajo este nombre o etiqueta, además de que popularmente se le ha dado el apodo de perritos trapeadores porque su largo pelaje les otorga esta característica de parecer una mopa trapeadora.

Los perros de raza Ihasa apso frecuentemente son confundidos por su parecido físico con las razas Shih Tzu, el perro Maltese, Pekingese, Terrier tibetano y el Havanese. Son perros de razas peludas, pequeños, regordetes y carismáticos.

Breve radiografía del perro Lhasa Apso

  • Perros de altura mediana a pequeña
  • Su peso promedio va de las 5.5 a 8 kilos
  • Esperanza de vida de 12 a 15 años humanos
  • Perro sociable tanto con humanos con otros caninos
  • Carácter y personalidad cariñosa con sus tutores
  • Nivel de mantenimiento medio bajo de su pelaje
  • Altamente adaptable a sus entornos y nuevos integrantes
  • Perro juguetón con un nivel promedio


Orígenes de la raza Lhasa Apso


Los perros tibetanos son de una raza milenaria que fue utilizada como vigía de los palacios y monasterios en las zonas altas del Himalaya, como elementos de caza  por su inteligencia, lo confiados que son, pero con un buen nivel de desconfianza para estar alerta sin ponerse a la defensiva. Siempre se consideró como un perro exótico, su cola cubierta con pelaje es lo que lo hace destacar de otras razas tibetanas.

Se le dice perro tibetano porque fue criado en el Tíbet, por los monjes y la nobleza, durante al menos dos mil años, la población del Tíbet los respetaba muchísimo, se les consideraba reencarnaciones de lamas santos. No se compraban ni vendían: se ofrecían como regalo y era un gran honor recibir uno.

 

Características físicas del Lhasa Apso

Estos perros definitivamente no son atléticos, aguantan caminatas tranquilas diarias de una media hora, ratos de juegos dinámicos, pero ciertamente no son aptos para un hiking o una rodada ciclista.

El pelaje de este perro es de mantenimiento medio, requiere cepillados regulares para evitar que se formen bolas de pelo en la parte más baja de su abrigo, además ayuda a prevenir enfermedades como el parche caliente o la otitis canina que son frecuentes en perros con abundante pelaje. Aunque son perros generalmente sanos, no están exentos de desarrollar problemas oculares, displasia de cadera, alergias o problemas en su piel.

Al ser perros pequeños, sus requerimientos alimenticios son específicos por el metabolismo rápido que tienen, por lo que queman energía rápidamente. Tienen un estómago pequeño por lo que comen poco, pero en repetidas ocasiones. Este tipo de razas pequeñas tienen alimentos diseñados para ofrecerles nutrientes adecuados, fáciles de masticar para sus pequeñas mandíbulas y mejorar su digestión.

 

Personalidad del perro Tibetano

El Lhasa es un perro choncho, pequeño e independiente, tiene la facilidad de adaptarse a cualquier espacio; desde casas amplias hasta departamentos pequeños. Estos perros al ser independientes pueden requerir un nivel de entrenamiento temprano, qué combinado con su personalidad leal y juguetona, y de acuerdo con su oficio milenario, son buenos para proteger su casa y su familia.  

 

Es importante destacar que la socialización y educación temprana son clave para direccionar su tendencia natural a la cautela y sigilo. Se requiere de tiempo y esfuerzo para establecer un buen entrenamiento con resultados efectivos que refuercen sus rasgos de lealtad, alegría y compañerismo. Pese a su lealtad, el perro tibetano no es del tipo de los que complacen a sus tutores, para ello pueden ser los Retriever, pero el tibetano tiende a ser un poco obstinado y hacer lo suyo y mantenerse en sus propios asuntos.

Los perros tibetanos son sumamente inteligentes, es uno de los rasgos que más encanta a los tutores, son un desafío tomarles el ritmo porque pueden llegar a ser un poco manipuladores, por lo que se recomienda tener firmeza ante sus irresistibles ojos negros que provocan tanta ternura.

En general, este perro es recomendado para familias con espacio variable, con una rutina establecida o dinámica, por lo fácil que es que el perro tibetano se adapte. Se lleva muy bien con las y los pequeños del hogar.