Bonitos, peluditos, suavecitos y chonchitos. Para los tutores su perrhijo o gathijo es lo más tierno; todo es perfecto tal y como son, no es hasta que dejamos de verlos por un tiempecito que notamos los cambios que tienen. A veces las visitas también son quienes nos hacen notar algún rasgo que para nosotros es tierno, pero para ellos podría ser un riesgo de obesidad, pero cómo saberlo.

Aquí en Patas en Casa te vamos a contar ¿Cómo saber si tu gato está gordo o en su peso ideal? A veces las cosas no son tan malas como pensamos y puede que solo estés exagerando.

La respuesta adecuada siempre será consultar con tu veterinario de cabecera para un buen chequeo médico qusssZe incluya medidas, raza, altura y edad. Cuando un veterinario tiene referencias anteriores de tu michito, notará si hay una variación considerable en su peso, puede deberse a una enfermedad, cambio de dieta o condiciones genéticas.


¿Cuánto debe de pesar un gato?


El peso promedio de un gato ronda de cuatro kilos, un poco más o un poco menos, sin embargo, puede variar por muchos factores como la edad y raza, principalmente. Actualmente, sabemos que pesar a un minino es complejo y se necesita ser muy ingenioso porque cuando necesitamos que permanezcan quietos, no quieren hacerlo.

Un consejo rápido para pesar a tu gato es que te peses tú primero, posteriormente sube a la báscula con todo y tu gato y al final restes ese peso extra del gato; da diferencia será el peso del minino.

Señales para detectar si tu gato tiene sobrepeso

 

El peso promedio de un gato ronda de cuatro kilos, un poco más o un poco menos,

  • Empecemos por definir el sobrepeso. Si tu gato se encuentra arriba del 10% de su peso ideal, se clasifica como sobrepeso, si tiene más de un 20% ya es considerada como obesidad. Aunque sean distintas clasificaciones, puedes identificar ambas con las siguientes señales:
  • No tendrá una cintura muy pronunciada y su vientre puede abultarse por detrás de sus costillas.
  • Su vientre será redondeado e incluso puede tener una bolsa de grasa que se hunde abajo.
  • Puede llegar a ser difícil sentir sus costillas por la cantidad de grasa.
  • La columna (el área de su espalda) puede estar recubierta con grasita y, por lo tanto, no se puede sentir o ver.

 


¿Cómo saber si tu gato está en su peso ideal?

Tu gato está en su peso ideal y lo notarás con las siguientes señales:

  • Su cintura debe meterse ligeramente detrás de sus costillas cuando los mires desde arriba.
  • Su vientre debe estar escondido un poco detrás de sus costillas cuando los miras desde el costado.
  • Deberás ser capaz de sentir sus costillas de gato fácilmente, ciertamente tendrá un poco de grasa animal, pero nada muy grueso.
  • Debes ser capaz de sentir su columna tras la espina, está recubierta con un poco de piel y grasa.


¿Es malo si mi gato tiene obesidad?

La obesidad felina es una enfermedad muy común, sin embargo, tener sobrepeso plantea riesgos significativos para la salud de tu mascota, que pueden incluir un debilitado sistema inmunitario, trastornos endocrinos y metabólicos, enfermedades cardiovasculares y artritis. Otros de los síntomas de obesidad en gatos son:

 

  • Dificultad saltar o subir escaleras
  • Jadeos pronunciados después de una actividad física
  • Falta de voluntad para levantarse y moverse
  • Defeca con menos frecuencia
  • Gases intestinales constantes


El tratamiento para tratar la obesidad felina estará basado en la salud de tu gato, el veterinario primero calculará un objetivo apropiado para definir las calorías alimentadas por día para promover la pérdida de peso; se restringirán alimentos, habrá prescripción de alimento especial acompañado de ejercicio. Lo mejor que puedes hacer prevenirla. Comprender los factores de riesgo que pueden existir en el estilo de vida, el tipo de comida, la cantidad de veces que come y su nivel de juego. Recuerda ser paciente durante el proceso, ser constante y supervisar la alimentación de tu felino.

También puede considerar la dieta BARF para introducirla a la nueva dieta de tu minino, eso sí, consulta con el veterinario de cabecera y recuerda hacer pruebas de alergia antes de integrar nuevos ingredientes. Si quieres seguir leyendo sobre esta alimentación que incluye carne, verduras, frutas y huesos, puedes consultarlo aquí mismo en Patas en Casa.