Antes de optar por un baño en tina, regadera o churros de agua en bandeja, considera el baño seco para gatos. Te garantizamos que esta es la forma más segura de darle baños frecuentes a tu minino, sin fallar en el intento, terminar arañado y tu felino con un estrés incontenible, porque seamos sinceros; bañar a un gato requiere de habilidades y mucha práctica.

En general los gatos son muy limpios e higiénicos, si tu gato es de interior no necesitará un aseo frecuente por lo que se recomienda cada mes y medio o cada dos meses. Pero como seguro adivinaste muy bien, la cantidad de tiempo entre baños depende de la raza, hábitos y contexto del gato.

Cómo bañar en seco a mi gato

  • Elige el método de limpieza, espuma, aerosol, toallitas, bálsamo o líquidos. A excepción de las toallitas, procura emulsionar primero en la palma de tu mano antes de colocarlo en el pelaje del gato.
  • Coloca una toalla en el área designada, coloca algún premio o algo del interés del gato para que repose en la toalla sin esfuerzo.
  • Cuando el gato esté tranquilo, aplica el líquido, bálsamo o espuma que escogiste en las palmas de tus manos, frota y después coloca en el pelaje del gato como si lo acariciaras con normalidad.
  • Si estás utilizando toallas húmedas, acaríciale con normalidad al mismo tiempo que lo acicalas. Procura ofrecerle un premio o un juguete para que se distraiga, incluso puedes ayudarte de aceites relajantes.
  • En su defecto, si elegiste emplear talco, masajea suavemente, sobre todo a contrapelo.
  • La parte compleja será cuando toques sus patitas, a muchos felinos no les agrada que se las toquen, así que deberás hacerlo poco a poco.
  • Con un paño limpio retira el exceso de producto y después cepilla suavemente para eliminar el pelo muerto.
  • El paso final está a cargo de tu gato, se acicalará de forma natural; por ello debes asegurarte que no sean ingredientes tóxicos para su salud.
  • Después de cada baño -o justo en el proceso- puedes ofrecerle un premio, algún snack de carne seca, galletas o algún tipo de puré. También puedes ayudarte de frutas o verduras que le gusten a tu felino.

baño seco para gatos

Cada cuánto debo de bañar a mi gato

  • No se recomienda que bañes a tu gato de forma frecuente si no lo necesita, esto podría provocar un daño en los aceites esenciales que posee su piel de forma natural y acabar provocando un problema dérmico. Lo más adecuado es que comiences a acostumbrar a tu gato a los baños en su etapa de socialización temprana.
  • Considera la raza del gato (la cantidad de pelaje), si es de interior, exteriores o mixto y la sensibilidad cutánea de tu minino para determinar la frecuencia de los baños, eso sí, no olvides preguntarle a tu veterinario de cabecera.

Posibles riesgos del baño en seco

Una de las principales consideraciones de utilizar este método de baño en seco es que se utilizan espumas, polvos o líquidos que no necesitan un enjuague para ser efectivos; lo que significa que el pelaje de tu gato tendrá impregnado estos agentes y al llegar a acicalarse podría lamerlos. Es importante que al utilizar este tipo de limpiadores sean 100% formulados para gatos, no para humanos u otros animales; si está libre de agentes tóxicos mucho mejor e incluso puedes consultar con tu veterinario de cabecera si hay opciones caseras que puedas emplear.

Otras alternativas que puedes usar para bañar a tu gato

Si tu felino le tiene miedo al agua o a métodos de limpieza ruidosos como las espumas en seco, en el mercado puedes encontrar opciones más amigables con sus preferencias; desde lociones que puedes aplicar en la palma de tu mano para evitar el disparo directo sobre la piel, toallas húmedas para gatos, shampoo en seco, loción limpiadora o talco de limpieza que es completamente diferente al talco antipulgas.

Recuerda que este tipo de rutinas pueden llegar a ser estresantes para tu felino, procura hacer el proceso más amable y llevadero para él, poco a poco puedes ir cambiando de limpiador e irlo familiarizando al baño con agua, pero si aun con estos consejos no mejora su nivel de aceptación, siempre puedes acudir al veterinario para que un profesional te ayude.