Cuando pensamos en la raza de perros Akita de inmediato nos viene la mente la imagen del perro que protagonizó la película de Hachi: A Dog's Tale;  Hachiko, pero Hachi pertenece a los Akita Inu, que es solo una de las representaciones de las familias de los Akita. Hoy es el turno de ver las características de los Akita Americanos; que es una combinación entre esta raza y los Pastores Alemanes con sus tonalidades obscuras.


Orígenes del Akita Americano

Los orígenes del Akita Americano se remontan hasta Japón con sus ancestros los Akita Inu, una raza dedicada al trabajo pesado, que cuando llegó a Estados Unidos fueron cruzándose buscando que fueran más grandes e imponentes, característica que se consiguió con éxito total, pues a diferencia de los Inu, el americano tiene un tamaño mucho más notable.

Básicamente, durante la Segunda Guerra Mundial, hubo una disminución considerable en la población de Akita Inu, esto debido a la escasez de alimentos, y algunos Akitas fueron cruzados con otras razas. Después de la guerra, los soldados estadounidenses que regresaban de Japón trajeron Akitas con ellos, contribuyendo a la introducción de las razas a los Estados Unidos.

En Estados Unidos, la reproducción de Akitas dio un giro distinto porque los criadores hicieron hincapié en el tamaño y la fuerza. Esto llevó a la creación de lo que ahora se conoce como el Akita Americano, caracterizado por una construcción más grande en comparación con el japonés. En 1972, el American Akita Club se estableció para promover y proteger la raza, solidificando su presencia y reconocimiento en los Estados Unidos u occidente.

Breve radiografía del Akita Americano

  • Origen: Japón
  • Tamaño: Grande
  • Raza dedicada a: Trabajo
  • Esperanza de vida: 10-15 años
  • Tipo de pelaje: manto de doble grueso, puede ser corto o de pelo largo
  • Temperamento: leal, digno y reservado con extraños; cariñoso y protector con la familia
  • Necesidades de ejercicio: requisitos de ejercicio moderados, caminatas regulares y tiempo de juego son esenciales
  • Formación: requiere socialización temprana,  formación consistente y firme debido a su carácter independiente
  • Mantenimiento del pelaje: cepillado regular y acicalamiento ocasional para mantener la salud y apariencia de su manto
  • Salud: propenso a ciertos problemas de salud, incluyendo displasia de cadera, trastornos autoinmunes y ciertas afecciones genéticas como la atrofia progresiva de la retina (PRA).
  • En contraste con el Akita americano de gran tamaño, el Akita japonés es más pequeño e incluso puede tener un parecido con una Shiba Inu de aspecto más grande. Hay aproximadamente una diferencia de hasta 14 kilos entre las razas.

Características del Akita Americano

El Akita Americano -como ya lo mencionamos- es notablemente más grande que el Inu, tiene una cabeza ancha, cola rizada, orejas puntiagudas, tiene una fuerza impresionante y físicamente es muy imponente. En cuanto a su actitud, es un perro leal y protector (todos pudimos observarlo en la película Siempre a tu lado con Hachiko), esto lo hace un perfecto candidato para las familias con hijos o integrantes de edades pequeñitas.

Este perro tiene la habilidad de desarrollar una destreza considerable respecto a otras razas, su pelaje es abundante y denso, lo que lo protege de condiciones climáticas inhóspitas. Esto también significa que requiere un mantenimiento regular para mantener en buenas condiciones su pelaje. Hay muchos colores diferentes y combinaciones de color en el Akita americano, incluyendo negro, blanco, chocolate, una combinación de color y blanco, o tontole.

Un rasgo muy especial de los Akita Americanos es su colita enroscada sobre su espalda, es bastante frondosa en pelo y la verdad ninguna es igual, aunque se comparen dos Akitas, su cola no estará en la misma posición. Otro de los rasgos más curiosos es que, pese a su intimidante imponencia, es un perro muy cariñoso -que además de socializarlo adecuadamente para que no crezca de forma agresiva- y juguetón, puede llegar a ser muy fiel y educado, aunque también exige su buena dosis de atención y dedicación por parte de su persona tutora.

El Akita Americano es una raza ideal para crecer en una familia cálida y amorosa, aunque como todo perro, tendrá sus momentos en el que elija optar por ser distante e independiente. Goza de su independencia cuando ha sido educado de forma respetuosa y adecuada.