Los perros pertenecientes a la raza Lebrel Afganos son sin duda alguna, de los más elegantes que hay en la categoría de perros de talla grande. No hay sitio por el que pasen caminando y las miradas no se tornen hacia él, su cara alargada o su pelaje largo y abundante.

El Lebrel Afgano también es conocido como ''Balkh'' debido a que fue representado en las pinturas rupestres de la provincia de Balkh en Afganistán. El perro Afgano, como su mismo nombre lo indica, viene de las zonas montañosas de Afganistán. Es un canino cazador y  sabueso, instintivamente perseguirá la presa si tiene la oportunidad de hacerlo y esta se le atraviesa en su camino. Hoy en día, sus rasgos cazadores quedaron un poco atrás y se convirtió en un ícono glamuroso gracias a su pelaje largo y sedoso.

Origen del Lebrel Afgano

La antigüedad de esta raza es compleja de determinar por la falta de documentación que haya dejado evidencia de su presencia; se cree que esta raza tiene referencia en papiros egipcios de hace 5,000 años, es por ello que investigadores e historiadores sostienen que podría ser la raza de perros más antigua. Además de Afganistán, también se le rastreó en la India y Pakistán como lugar de origen.


Los Balkh siempre fueron el centro de atención y símbolos de estatus de miembros de la realeza, aristócratas y jefes tribales de las zonas montañosas de Asia. No fue hasta finales del siglo XIX que el afgano llegó a popularizarse en Europa cuando oficiales ingleses lo introdujeron a sus tierras y también se volvió el preferido de la nobleza británica (que después fueron destronados por la raza corgi).

Existen suposiciones de ser un posible descendiente del perro saluki, que llegó a Afganistán desde Persia.


Temperamento del Lebrel Afgano


Este peludito proyecta fuerza, nobleza, fortaleza, elegancia y rapidez para actuar. Entre sus rasgos orientales, lo que más lo caracteriza es que suele levantar su cabeza como si pareciera que se enorgullece de sí mismo.  Los Balkh son perros que confían en sus instintos gracias a su visión panorámica y la velocidad al detectar y perseguir presas gracias a sus dotes de perro sabueso.

Los Balkh son perros que confían en sus instintos

 

Pese a que son perros inteligentes, el Lebrel Afgano puede ser difícil de entrenar porque suelen ser obstinados, se niegan a obedecer y pueden ser sensibles a que se les corrija de forma ruda o coercitiva. Ahora bien, hablemos de uno de sus mejores rasgos: su pelaje. Este es grueso, sedoso, fluido y largo, y aunque podríamos pensar a simple vista que es una característica otorgada por completo por estética de los humanos, resulta que su pelo era una protección natural ante el extremoso clima de las regiones montañosas de Afganistán.

 

Características del Lebrel Afgano o Balkh


Esta raza es expresiva, ladradora, casi no babea, no es hipoalergénica y requiere al menos dos horas de paseo diario. En cuanto a su pelaje puede ser de cualquier color, desde negro a plateado.


La talla grande de este perro puede volverlo difícil para ser adoptado por cualquier tutor; requieren espacio amplio, cuidados extras para su pelaje, tiempo considerable de actividad y un entrenamiento especial. El Lebrel puede llegar a pesar entre 20 y 40 kilos, mide entre 63 y 74 centímetros de alto, y su esperanza de vida es de 13 años. Afortunadamente esta raza no padece de promesas de salud especiales, por lo que en general se le considera un perro bastante sano.

Si estás pensando en adoptar a este majestuoso perro, recuerda que debes de contar con experiencia previa, contar con tiempo suficiente para un entrenamiento extra para educarlo, entrenamiento para convivir con otros perros y niñas/os pequeños.