La vulvovaginitis em perras es un cuadro inflamatorio más común de lo que se piensa y puede afectar la salud del animal en cualquier etapa de la vida, inclusive a los cachorros. La enfermedad puede ser causada por diferentes factores, y, dependiendo de la causa, puede variar el tratamiento. Por eso, al observar cualquier vestigio de secreción en la vulva de la perra, es importante estar atento. Para aclarar posibles dudas sobre el asunto, entrevistamos al médico veterinario Frederico Lima, de Rio de Janeiro. Observa qué dice sobre la vulvovaginitis canina.

Descubre qué es la vulvovaginitis canina y las principales causas de la enfermedad.

Antes que nada, es necesario entender que el órgano genital de las perras está compuesto básicamente por la vulva, la vagina, el útero y los ovarios. En algunos casos, se puede inflamar la vulva, ocasionando vulvitis; en otros casos, ocurre un problema llamado vaginitis si la inflamación se encuentra sólo en la vagina. La vulvovaginitis en perras no es más que la inflamación de la vulva y del canal vaginal, simultáneamente. Generalmente, el cuadro se manifiesta con la secreción vaginal, según explica Frederico. Las causas inherentes a la vulvovaginitis canina pueden ser variadas, pero, según el veterinario, las principales son:

  •  Infecciones bacterianas
  • Infecciones fúngicas
  • Estro reciente o en curso
  •  Alteraciones hormonales
  •  Piometra en perras

cadela de costas


Vulvovaginitis en perras: síntomas para estar atento


No es muy difícil identificar la vulvovaginitis canina: la inflamación normalmente deja el canal vaginal y la vulva con un aspecto más hinchado asociado a la secreción vaginal. Las secreciones pueden surgir en pequeñas o grandes cantidades y tener diferentes aspectos. La más común es la secreción translúcida o blanquecina, pero en algunos casos esta secreción puede presentar una coloración amarillenta, verdosa o, incluso, puede tener un poco de sangre, indicando una posible vulvovaginitis en perras. “En el caso de que ocurra una secreción persistente, de mal olor, coloración alterada, o incluso sangrados, el tutor debe estar atento y acudir al veterinario”, alerta Frederico.

¿Cómo se diagnostica la vulvovaginitis canina?

Al observar la presencia de secreción vaginal en gran cantidad, de manera constante o con aspectos anormales, el tutor debe llevar al animal a una consulta con el veterinario. Sólo de esta forma será posible saber qué está ocurriendo y se podrá comenzar el tratamiento. “El diagnóstico puede hacerse a través de exámenes de cultura bacteriana y fúngica de las secreciones, análisis de sangre, ultrasonografía y un buen examen físico realizado por el veterinario”, cuenta el profesional.

Vulvovaginitis en perras: el tratamiento puede ser variado.

Por tratarse de una enfermedad con diferentes causas, solamente un médico veterinario podrá determinar cuál es el mejor tratamiento para la enfermedad. Según Frederico, lo más común es que se receten remedios para la vulvovaginitis en perras, como antibióticos y antinflamatorios. “Incluso, en este momento, se puede indicar la castración”, comenta. Sin embargo, independiente de la forma que será tratada la vulvovaginitis canina - remedio, castración y otros cuidados con el órgano genital de la perra -, siempre es importante seguir todas las orientaciones médicas. Si el cuadro está asociado a un caso de piometra, por ejemplo, probablemente la perra deberá pasar por una cirugía cuanto antes.

 

La castración canina es una opción para prevenir la vulvovaginitis en perras.

La mejor forma de evitar la vulvovaginitis canina es con la castración. “El estro y las alteraciones hormonales pueden ser grandes oportunidades de infecciones locales y producción de secreción vaginal”, explica el veterinario. El procedimiento quirúrgico puede hacerse a cualquier edad y le brinda varios beneficios a tu amigo de cuatro patas: además de prevenir una serie de enfermedades, como la vulvovaginitis en perras, el cáncer de mama y la piometra, la castración impacta también en el comportamiento del animal y ayuda a evitar la reproducción no deseada. O sea, mejora la calidad de vida de los perritos e, incluso, ayuda a reducir el número de animales abandonados. Por lo que, si tienes un perro o perra que todavía no fue castrado, ¡llegó la hora de empezar a pensar sobre esta opción!

Redacción: Juliana Melo