No entres en pánico, el Tumor Venéreo Transmisible o TVT es tratable cuando se detecta a tiempo y nosotros te compartimos toda la información que necesitas saber si es que tu perrito fue diagnosticado con tumor venéreo transmisible, también conocido como TVT en perros.

El TVT también es conocido bajo los nombres de sarcoma infeccioso, granuloma venéreo, linfosarcoma transmisible o tumor de Sticker. Este tipo de tumor es un retículo endotelial benigno que afecta principalmente los genitales externos y ocasionalmente los internos de un perro. 

El TVT no es una enfermedad endémica, su distribución es mundial y es un tumor de alta frecuencia en zonas tropicales y subtropicales, en especial en áreas urbanas y con grandes poblaciones de perros en situación de calle. Esta neoplasia afecta frecuentemente la mucosa genital externa de perros machos y hembras, se transmite sexualmente, aunque existen otras formas de transmisión como el olfateo y el lamido que permiten la implantación de las células tumorales en zonas extragenitales como vía nasal y oral, también puede presentarse en el ojo, la zona conjuntiva, la región perianal y el escroto. 


¿Cómo detectar el TVT en perros? 

Los síntomas asociados con este tumor podrían resultar difícil de detectarlos porque suelen confundirse con prostatitis o afecciones urinarias. Sin embargo, la manifestación física es caracterizada por la presencia de una masa blanda que puede verse como un solo bulto o varios de ellos —se conoce como multilobulado— sangrantes de color rosado, también podrían verse ulcerados e infectados y, en ciertos, casos hasta necróticos. 

 

TVT en perros: causas y tratamiento

La localización más frecuente en machos es desde la parte caudal del pene hasta el bulbo del glande, y en hembras en la conjunción de la vagina y el vestíbulo con descarga sanguinolenta o sangrado prepucial o vaginal; donde los signos asociados con el tumor pueden ser confundidos con el celo o con afecciones como cistitis, prostatitis o uretritis 


¿Cómo se trata el TVT en perros?


El tratamiento que se le puede dar a un perro con TVT puede variar según la etapa, usualmente se utiliza cirugía, bioterapia, inmunoterapia y la quimioterapia. La cirugía se considera un procedimiento efectivo, aunque se pueden presentar reincidencias. 

Por otro lado, la quimioterapia con sulfato de vincristina reporta la remisión del tumor hasta en el 90% de los perros tratados, debido a que induce a una apoptosis a las células tumorales, sin embargo, este medicamento produce efectos colaterales que afectan el bienestar del perro. Mientras tanto, la inmunoterapia disminuye los efectos secundarios de tratamientos agresivos como el de la vincristina.


La presencia de TVT en perros se asocia normalmente desde que este inicia la pubertad y tiene contacto con hembras en celo o machos dominantes que tratan de montar otros machos. Esto ocurre con frecuencia mayor en perros de 2 a 7 años. 

¿Qué causa el TVT en perros?

El TVT no tiene una predisposición racial o genética, la información que se ha encontrado en los reportes es que su presencia está influenciada por el descuido o ignorancia en la crianza de mascotas, así como por una elevada presencia de perros callejeros. Lo anterior no solo ocurre con perros en estado de abandono, sino por el poco control por parte de sus dueños, quienes permiten que el animal permanezca gran parte del día en la vía pública. 

 

TVT en perros: causas y tratamiento

Por ejemplo, durante todo el año 2016 se buscó información científica sobre reportes de casos de T.V.T. en la república Argentina, y se determinó la presencia en 4 provincias de Argentina; Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y Santa Fe. Uno de los otros estudios realizados en 2016 ‘Tumor venéreo transmisible (T.V.T.) distribución geográfica en la República Argentina’  determinó la distribución de la casuística de TVT, con datos obtenidos de colegios veterinarios y particulares que la presencia de TVT en el territorio nacional se encuentra en 19 de las 24 provincias de Argentina. 

Recuerda que la salud y bienestar de nuestros perritos competen casi por completo de nosotros y los cuidados que les proporcionemos, por lo tanto, la interacción de los perros con el exterior debe ser supervisada por su tutor o un paseador.